Robótica social y ancianos: El impacto de la inteligencia artificial en el cuidado de las personas de tercera edad

La creciente población de personas mayores es un fenómeno global que plantea desafíos significativos en el cuidado y la atención médica. Con el envejecimiento de la población, la demanda de servicios de atención médica y cuidado a largo plazo está aumentando a un ritmo sin precedentes. Esto plantea preguntas importantes sobre cómo satisfacer las necesidades de una creciente población de ancianos de manera efectiva. Por otro lado, la inteligencia artificial (IA) ha surgido como una tecnología prometedora que podría desempeñar un papel crucial en la mejora de la calidad de vida de las personas mayores y en la optimización de la atención médica y el cuidado a largo plazo. En este artículo, exploraremos el impacto y el potencial de la IA en el cuidado de la tercera edad, examinando cómo esta tecnología está transformando la forma en que cuidamos y apoyamos a las personas mayores.

Robótica social con IA: ¿Hacia una nueva era en el bienestar de las personas mayores?

En julio pasado, la revista Science Robotics publicó un informe elaborado por investigadores de las universidades de Auckland, Duke y Cornell en los Estados Unidos. En este informe, se analizaba la utilidad de los robots de compañía con inteligencia artificial (IA) y se evaluaban los riesgos que podrían conllevar. Los autores destacaron la creciente importancia de la conexión social con los robots a medida que avanza la tecnología. Según argumentaron, investigaciones anteriores respaldan la capacidad de estos robots para promover la participación, la interacción y el bienestar, así como para reducir el estrés y la soledad.

Murali Doraiswamy, el autor principal de este estudio, considera que los robots de compañía con IA pueden ser una solución para las personas aisladas que carecen de otras opciones, al menos hasta que la sociedad priorice la conexión social y el cuidado de las personas mayores. Sin embargo, Isabel Rodríguez, coordinadora del Grupo de Gerontecnología de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), advierte sobre la necesidad de abordar con precaución este enfoque, para evitar que los robots sustituyan el contacto humano. Según ella, estos robots podrían servir como una solución temporal, pero no deben reemplazar la resolución del problema subyacente de la soledad. Además, señala que la creación de lazos interpersonales no solo se encuentra influenciada por las distintas interacciones físicas. Es importante considerar factores emocionales como la empatía y el afecto. Elementos que “al menos a día de hoy, un robot no te va a dar”, afirma.

Robots en el cuidado de ancianos: Oportunidades de mejora

Isabel Rodríguez, miembro de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), enfatiza la importancia de considerar las diferencias individuales de cada usuario al evaluar la utilidad de estos dispositivos. Uno de los aspectos clave a tener en cuenta es el estado cognitivo y el nivel de autonomía de la persona mayor. Además, el lugar de residencia juega un papel significativo; las necesidades de un adulto mayor que vive en su propia casa difieren de las de alguien que reside en una residencia de mayores. Generalmente, en el segundo caso, los residentes tienden a requerir un mayor nivel de asistencia y cuidado, lo que implica que las funciones y servicios necesarios para estos dispositivos pueden variar considerablemente. También es importante considerar el entorno geográfico, ya que las personas mayores que viven en zonas rurales pueden no tener acceso a los mismos servicios que aquellas que residen en áreas urbanas.

En cuanto a la opinión de Doraiswamy, a pesar de que el informe menciona la habilidad de los robots con inteligencia artificial para entablar conversaciones con los usuarios, este reconoce que todavía no pueden lograrlo de manera genuina, como lo haría una conversación entre personas. Por su parte, López argumenta que la tecnología implementada debe satisfacer las necesidades y preocupaciones de las personas y mantener expectativas realistas en términos de viabilidad de producción.

Robótica social en el cuidado de personas mayores: Ejemplos prometedores

Aunque esta tecnología se encuentra en desarrollo y aún no está lista para su uso generalizado, en España ya se están implementando algunos proyectos en residencias de ancianos. Estos proyectos abarcan desde mascotas robóticas, como PLEO, el dinosaurio utilizado en la Fundación El Redós en Sant Pere de Ribes (Barcelona) para asistir a pacientes con demencia, hasta robots como Pepper, empleado en la residencia Prytanis de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), que colabora con personas mayores en la realización de ejercicios de fisioterapia y cognitivos.

Exhibición del robot PLEO en la Universidad de Castills-La Mancha

Carlos Vivas, director de negocio de la empresa PAL Robotics cree que la robótica se convertirá “en una herramienta muy útil para asistir al personal y brindar apoyo a los pacientes”Los robots ofrecidos por esta empresa se encuentran en constante desarrollo con el objetivo de proporcionar una amplia gama de funcionalidades. Estas incluyen juegos en su pantalla táctil para estimular la cognición, programas destinados a fomentar la actividad física en caso de inactividad prolongada, la capacidad de establecer videollamadas para conectar a las personas mayores con sus seres queridos, y recordatorios de citas pendientes. Además, aspiran a que los dispositivos estén equipados con las herramientas necesarias para realizar tareas como transportar objetos o ayudar a las personas mayores a recoger objetos que se les hayan caído, así como establecer un enlace directo con el cuidador principal en caso de que la persona necesite asistencia, como en el caso de una caída.

Otro caso de ejemplo es el de Stevie II, creado por un equipo de científicos en Irlanda. Este robot de compañía equipado con Inteligencia Artificial posee como finalidad mejorar el bienestar de personas mayores que viven de forma independiente. Se centra en la interacción social y el componente afectivo, proporcionando compañía y conversación a las personas mayores. “Stevie II” también ofrece funciones útiles, como recordatorios de medicamentos y acceso a tecnologías. Su capacidad de reconocimiento facial y su movilidad mejorada hacen que sea una herramienta valiosa para el cuidado de ancianos, brindando una sensación de seguridad y apoyo, y representa un caso exitoso en la aplicación de la robótica social en el cuidado de personas mayores.

Ética y tecnología: El desafío de la robótica social en el cuidado de personas mayores

La implementación de la robótica social y la inteligencia artificial en el cuidado de adultos mayores plantea cuestiones éticas y morales fundamentales que requieren una atención cuidadosa. Estas tecnologías tienen el potencial de mejorar significativamente la calidad de vida de las personas mayores al brindar compañía, asistencia y apoyo. Sin embargo, al mismo tiempo, surgen preocupaciones sobre la privacidad, la recopilación de datos personales y la responsabilidad en caso de problemas técnicos o accidentes.

Por ejemplo, Doraiswamy baraja una posibilidad digna de la ciencia ficción: pueden existir personas que acaben por vincularse emocionalmente a robots. “Podemos proyectar nuestras emociones en un objeto, otra cosa muy distinta es que la máquina pueda responder”. En el estudio recuerdan que ya existen dispositivos que se pueden configurar para que hablen con la voz de un ser querido que ha fallecido.

Por lo anterior, resulta esencial encontrar un equilibrio entre el avance tecnológico y la protección de los derechos y la dignidad de las personas mayores, garantizando que estas tecnologías se utilicen de manera ética y responsable para mejorar la atención y el bienestar de este grupo de la población vulnerable.

El envejecimiento de la población presenta desafíos significativos en el cuidado y la atención médica, y la inteligencia artificial (IA) y la robótica social ofrecen oportunidades prometedoras para abordar estos desafíos. Sin embargo, es esencial abordar cuestiones éticas y morales, como la privacidad y la responsabilidad, al implementar estas tecnologías. A medida que los robots de compañía con IA como Stevie II y dispositivos de asistencia como los de PAL Robotics evolucionan para satisfacer las necesidades de las personas mayores, se destaca la importancia de considerar las diferencias individuales de los usuarios y mantener expectativas realistas. Estos avances tecnológicos pueden mejorar la calidad de vida de las personas mayores, pero no deben reemplazar la conexión humana. La protección de los derechos y la dignidad de las personas mayores debe seguir siendo fundamental mientras avanzamos hacia un futuro

Fuente: elpais.com

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